Terapia natural, que sana desde el interior

Graciela Sarmiento | Terapeuta en reflexología holística

Nuestro organismo está cruzado por una extensa red nerviosa, la cual une los diversos órganos con las zonas reflejas que están en distintas partes del cuerpo. Al estimular dichas zonas, estaremos también estimulando algún órgano o sistema.

Se recomienda especialmente para toda enfermedad o síntoma de la vida moderna que afecte al organismo. Regula las funciones orgánicas, glandulares y hormonales. Moviliza todas las sustancias no asimiladas y acumuladas como cálculos para su eliminación.

Ayuda a prevenir enfermedades, estimulando la circulación energética, obteniendo relajación, bienestar físico y emocional. Es recomendable realizarse una sesión una vez por semana y dependiendo del caso se puede realizar sesiones diarias o día por medio.

La sesión puede ser dolorosa, siempre y cuando el paciente presente estancamiento energético o una enfermedad. El dolor disminuye en la medida que se va restableciendo el equilibrio energético. Si el paciente está sano es casi siempre una sensación agradable y relajante.

Después de la terapia se sentirá muy relajado. Sin embargo, ya que se trata de un proceso de limpieza a nivel de los sistemas excretores del cuerpo, riñones, intestino, piel y pulmones, eventualmente pueden presentarse las llamadas crisis curativas. Estas suceden generalmente después de la primera sesión. En estos casos se recomienda al paciente que tome agua en abundancia y haga una dieta depurativa de frutas por tres días después de recibir su terapia.

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